8 de mayo de 2009

A veces no sabes quien sos
no sabes como te llamás
nadie te dijo cual es tu papel adonde vas
Entonces empezás a buscar
no sabés donde, lo hacés en los demás y no podés encontrarte...
y estás muy cerca.
En un lugar donde el tiempo no corre donde nada se llama
donde simplemente sos y digo: simplemente sos
Este lugar está muy cerca tuyo, muy cerca tuyo
Entonces por fin un día te diste cuenta
que siempre estuviste ahí
que solo tenías que buscar
adentro tuyo que estabas muy cerca
En un lugar donde el tiempo
no corre donde nada se llama
donde simplemente sos
Y digo: simplemente sos
y digo: simplemente sos
Y este lugar está muy dentro tuyo, muy dentro tuyo

Si morir es el final al menos queda el pensamiento De que al partir renacerás ¿se trata de olvidar, se trata de no ver? Y no deseo más que mi locura… ¿A dónde vas, a donde estás? ¿No ves que no todo se derrumba a mi alrededor? Sentir que la verdad se trata de olvidar, se trata de no ver Y no deseo más que mi locura, para hacerlo Hay cosas que te matan o te curan con el tiempo somos agua de lo mismo Si morir es el final al menos queda lo que siento sentir que la verdad ¿se trata de olvidar, se trata de no ver? Y no deseo más que mi locura, para hacerlo Hay cosas que te matan o te curan con el tiempo somos agua de lo mismo.
Algún refugio habrá
Para ocultarme de esta feroz tormenta
De preguntas de respuestas.
No sé a quién preguntar
O si tal vez callar
O viejos sitios visitar
O mantenerme quieto,
Cerrar los ojos y llegar a ver
El manto, el manto cubriéndote,
Te vi, me vi.
Y fuimos juntos contemplando el silencio
Buscando una y cientos de veces
Entre el río y el mismísimo mar,
Y fueron las lluvias, su agua y los vientos
Viajando, jugueteando, erosionando,
Y hoy somos roca y mañana arenas
Bañados por las aguas
De este mismísimo mar de miedos.
No quiero volver atrás,
Quiero encontrar las fotos del tiempo
Sobre veces pasadas, recientes lejanas
En tiempos de furia y de calma.
Soy lo que me espera allá.
Esperame allá.
Hoy mi deseo
Es poder desearte que estés bien
Donde quiera que estés.
Que estés bien, que estés bien.

Qué extraño es no ver en el mundo más que un solo ser, tener un solo pensamiento en el cebrero, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios: un nombre que sube continuamente, como el agua de un manantial, desde lo mas profundo del alma hasta los labios, un nombre que se repite una y otra vez, que se murmura incesantemente, en todas partes como si fuera una plegaria.